Los pequeños recuerdos

Esos pequeños recuerdos, los más remotos, son los que forman a uno. Conforme uno crece, se va cada vez más dando cuenta de como esos pequeños recuerdos son los que más le forman carácter a uno. Por muy borrosos que sean, por muy remotos, por muy pequeños, entre más antiguos sean esos recuerdos, más influyen en nuestro carácter.
De mi papá, recuerdo el día que estábamos viendo un video de Fredy Mercury donde él vestía un mayon blanco sin camisa, yo le preguntaba a mi papá ¿Por qué se viste así ese señor? y él me respondió: así son todos esos cuates, muy extravagantes. Yo ni siquiera entendía lo que significaba esa palabra así que la busqué en el diccionario y desde entonces entendí la extravagancia como sinónimo de Fredy Mercury.
A veces me pregunto que tan coincidentes están mis padres de los recuerdos que yo tengo de cuando era pequeña… quizá no mucho. Hace poco le contaba a mi papá sobre algunos de esos recuerdos y se mostró sorprendido y alegre de saber que recordaba cosas muy bonitas y buenas de mi infancia, porque en general, mi infancia fue muy feliz.
Si, también tengo recuerdos negativos que hasta la fecha me duelen, pero son los menos, afortunadamente los más son los que tengo junto a mi padre leyéndonos un libro, o mi mamá yendo por nosotras a la escuela, o mi abuelo contándonos historias de su infancia o aquellas miles de veces que jugué con mis primos a atrapar ratas o a ser exploradores espaciales e imaginando que la nave espacial era la escalera vieja y oxidada que daba hacia la azotea de la casa.
Siempre estaré agradecida con mis padres por haberme dado una infancia tan feliz.